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viernes, 15 de mayo de 2015

Alexis Márquez Rodríguez: una cátedra abierta de amor al idioma

Me voy a permitir un recuerdo personal: cuando a comienzos de la década de los años ochenta comencé a estudiar Periodismo en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Zulia, uno de los primeros libros que compré y leí fue La comunicación impresa. Teoría y práctica del lenguaje periodístico (Síntesis Dosmil/Ediciones Centauro, Caracas, 1976), del profesor Alexis Márquez Rodríguez. Ese libro, que todavía conservo deshojado por tanto uso, fue para mí una cátedra abierta, una primera aproximación en lo escrito de lo que mis maestros del oficio reiteradamente señalaban como lo básico de la escritura periodística: una ética y una estética del bien decir.
Ahora, después de más de tres décadas vuelvo sobre sus páginas en ocasión de la noticia del fallecimiento, el pasado 10 de mayo, del profesor Márquez Rodríguez. Docente, abogado, Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua, Alexis Márquez Rodríguez ejerció un peculiar magisterio: la enseñanza del idioma en periódicos como El Nacional, diario en el que por décadas mantuvo columnas como “Cuenta de libros” y “Con la lengua”.
Docente de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela, de la cual fue director por un breve período y donde fundó en 1969 la Cátedra de Castellano, Alexis Márquez Rodríguez formó a generaciones de periodistas y comunicadores, además de ejercer la crítica y la investigación literarias, ámbitos en los que dejó una prolífica obra dedicada a escritores como el cubano Alejo Carpentier, al que le dedicó varios trabajos publicados en revistas y libros.
Pero quizás uno de los libros que mayor difusión y alcance tuvo en la obra del profesor Márquez Rodríguez fue precisamente La comunicación impresa. Teoría y práctica del lenguaje periodístico, no sólo por ser todavía lectura obligada en los cursos de redacción periodística en las distintas escuelas de Comunicación Social del país, sino también porque en sus páginas cualquier persona interesada en el tema de la escritura periodística podrá encontrar claves para la comprensión de los mecanismos propios del lenguaje narrativo, base del periodismo.
Alexis Márquez Rodríguez (1931-2015)

En La comunicación impresa, Márquez Rodríguez aborda las distintas técnicas redaccionales del periodismo y de los géneros periodísticos, además de detenerse de manera clara y didáctica, en los pilares que soportan todo texto: la descripción, la narración, el diálogo y la exposición conceptual, recursos expresivos necesarios para la construcción de textos tanto en el periodismo como en la literatura.
Revisar las páginas de este libro permite constatar la vigencia y actualidad de algunos de los preceptos e ideas expuestas por Alexis Márquez Rodríguez hace varias décadas. En su recuerdo y homenaje compartimos algunos pasajes de su libro:

Sobre los requisitos del lenguaje periodístico:

A)   La corrección:
“El lenguaje periodístico tiene que ser, más que cualquiera otros, correcto. Pero entendemos esa corrección en sentido dinámico, muy lejos del criterio, estéril y esterilizante, de los académicos y demás puristas. De ninguna manera la exigencia de un determinado nivel de corrección puede erigirse en valla para el desarrollo y progreso de la lengua”.
(P. 45)
B)    La claridad:
“No perdamos de vista el carácter promedio de la clientela del periodismo contemporáneo. Por una parte se trata, como se ha visto, de grandes masas de un nivel cultural predominante de medio a muy bajo.  La información y la opinión que sirve el periódico –impreso, radial o televisivo- no puede, en consecuencia, ser servida en un lenguaje que exija un gran esfuerzo ni recursos culturales más o menos complejos para su cabal aprehensión” (P. 46).

“Un lenguaje será, en efecto, tanto o más claro, cuanto más correcto sea”.

C) La elegancia:
“Si se persigue, entre otros, el propósito de contribuir a la formación y educación del buen gusto lingüístico, lo mismo que de ayudar al hombre a distraerse y recrearse, es obvio que el lenguaje que se le transmita debe ser elegante, ameno, grato. Elegancia, que, por lo demás, no se riñe con la sencillez” (p. 46).

Sobre la veracidad, la imaginación y la expresión periodística:

[…] consustancial con la función eminentemente social del periodismo, es la veracidad de todo cuanto se comunique al público, sea que se trate de periodismo informativo o periodismo de opinión. El periodista, en efecto, extrae su material de la realidad real. No de la fantasía ni de la imaginación. Lo cual no significa que el periodista debe prescindir en su trabajo de la imaginación. Conviene advertirlo, porque hay quienes entienden que veracidad e imaginación son términos antinómicos. Nada más falso. La imaginación es esencial en toda actividad humana, y la cultura de todos los pueblos debe a ella una buena parte de su existencia” (p. 79).
“El trabajo periodístico, que es un trabajo creador por excelencia, tiene un auxiliar de primer orden en la imaginación, entendida como capacidad para el aprovechamiento, mediante su reordenación,  de datos provenientes de la realidad y de la experiencia. La cual difiere sustancialmente de la fantasía, que sí resulta generalmente riesgosa para el periodista en su labor cotidiana” (p. 79).

[…] “el periodista que ame su oficio está en la obligación de buscar, de experimentar, de ensayar nuevas formas y procedimientos que enriquezcan el estilo y el lenguaje periodísticos” (p. 183).

Sobre “el lenguaje periodístico como problema ético”:

[…] “el manejo del lenguaje por el periodista y demás profesionales de la comunicación no escapa a los lineamientos de la ética profesional. Esto es necesario decirlo reiteradamente, porque con demasiada frecuencia, al señalar los daños que se causa a la población a través de los medios de comunicación masiva, se pretende achacar todo o la mayor parte de la responsabilidad a los medios en abstracto (prensa, radio, televisión, cine), soslayando de ese modo al sujeto real de esa responsabilidad, que es el hombre que utiliza, maneja y controla esos medios […] ‘La denuncia’ del medio, con prescindencia del hombre que está detrás de él, conduce a una fetichización del medio mismo, y el fenómeno, de ese modo, resulta sustancialmente deformado” (p. 295).

“El periodista no debe traicionar la confianza puesta en él por el lector, como el médico y el abogado no deben traicionar la confianza de sus clientes. Cuando tal hecho ocurre, cuando el periodista traiciona –por ignorancia o por mala fe- la confianza del lector, sin duda le causa males tanto o más graves, y a veces tan irreversibles, como los que causan médicos y abogados indignos de confianza. Sólo que éstos suelen ser más de bulto, más notorios, que aquéllos. Pero aquéllos, subrepticios, además de su gravedad intrínseca, son de carácter colectivo, social. Lo cual, en última instancia, los hace más desastrosos” (p. 296-296).

Alexis Márquez Rodríguez (1976): La comunicación impresa. Teoría y práctica del lenguaje periodístico. Caracas: Síntesis Dosmil/Ediciones Centauro.

Enlaces de interés:

- Síntesis biográfica y obras de Alexis Márquez Rodríguez. Academia Venezolana de la Lengua:


lunes, 11 de mayo de 2015

El periodismo y el reto del emprendimiento


Una idea bastante anclada en el imaginario periodístico y de la Comunicación Social se asocia con la noción del egresado de nuestras escuelas como un profesional formado para insertarse como empleado en el mercado laboral de los distintos medios y las industrias mediáticas que funcionan en nuestro país. Pocas veces los periodistas nos vemos a nosotros mismos como emprendedores, como profesionales en capacidad y con recursos para adelantar iniciativas propias e independientes. 
No obstante, ya a finales del siglo pasado el profesor Jesús María Aguirre en su libro La estructuración de la identidad profesional del comunicador social en Venezuela (UCAB, 1998), detectaba entre los distintos perfiles profesionales vinculados con la comunicación social, al de los emprendedores “que luchan por trabajar por propia cuenta con la superación desde la base” (p. 291).
En los últimos tiempos, especialmente con los cambios producidos por la expansión tecnocomunicativa que trajo consigo Internet, e incluso debido a las transformaciones generadas por el cierre de medios tradicionales y la reducción del campo laboral, se viene produciendo un cambio lento pero seguro en esta percepción y cada día surgen nuevas iniciativas, nuevos medios promovidos por periodistas y comunicadores sociales.
Indagar sobre las potencialidades y riesgos de estos nuevos escenarios profesionales será el tema de la charla "Periodismo emprendedor" que tendremos este martes 12 de mayo, a partir de las 11 am. en la Biblioteca Gustavo Leal de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (ECS-UCV).
Organizada por la Asociación Civil Medianálisis conjuntamente con el Departamento de Periodismo de la ECS-UCV, en la charla participarán el profesor Andrés Cañizález, director de Medianálisis; el sociólogo Félix Ríos, de la Asociación Opción Venezuela y el periodista Rodolfo Rico, cofundador del portal El Cambur, quienes conversarán sobre las posibilidades de emprendimiento en el actual entorno mediático.




sábado, 11 de abril de 2015

El lado nada solitario del periodismo de investigación


Una noción si se quiere romántica y heroica del oficio, por lo general tiende a asociar la tarea del periodista de investigación como una actividad detectivesca y solitaria. Se piensa en el reportero como un detective, armado de su libreta y su lápiz, en busca de datos ocultos para ofrecer revelaciones que alguna persona e institución cercana al poder pretenden mantener ocultos. 
Pues bien, en las últimas décadas esa visión ha ido quedando atrás para mostrar a periodistas organizados en equipos de trabajo que hacen de la colaboración, del intercambio, un aspecto clave para la calidad de sus investigaciones. 
El uso de herramientas de búsqueda que proporcionan las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, TIC, así como una idea menos exclusiva de la labor periodística, ha permitido alcanzar valiosos trabajos de periodismo investigativo, adelantados bien por equipos dentro de un mismo medio, o por profesionales en diversas ciudades y países, en contacto vía redes sociales e incluso, con la colaboración de la ciudadanía. Es una nueva dinámica reporteril que se abre paso con éxito en las redacciones de algunos medios. Y si alguien conoce de este tipo de experiencias es la periodista venezolana Tamoa Calzadilla, quien por varios años coordinó el equipo de investigación del diario Últimas Noticias y actualmente se desempeña como coordinadora de investigación del portal venezolano runrun.es (http://runrun.es/).
El próximo 14 de abril Tamoa hablará sobre las posibilidades que ofrece el trabajo en equipo para el periodismo de investigación, en la conferencia "El periodismo de investigación NO es solitario. Nuevas formas y nuevas plataformas". Este evento es organizado por la FNPI yse realizará en la Universidad de Externado, Colombia, con transmisión directa.
Los trabajos periodísticos de Tamoa y de los periodistas con los que ha trabajado, le han merecido premios y distinciones tanto nacionales como internacionales, uno de los cuales fue el Premio Gabriel García Márquez 2014, que otorga la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y la mención honorífica del Premio María Moors Cabot. Cabe recordar que Tamoa renunció en 2014 al cargo de coordinadora del equipo de investigación de Últimas Noticias, cuando un trabajo de su equipo fue censurado por este medio. 

Más información sobre este evento en la página de Clases de Periodismo:

http://www.clasesdeperiodismo.com/2015/04/11/el-periodismo-de-investigacion-no-esta-solo/

Otros enlaces de interés:

- Entrevista a Tamoa Calzadilla , diario El País-España:
http://internacional.elpais.com/internacional/2014/10/16/actualidad/1413417766_648486.html

- Información sobre Premio María Moors Cabot: http://runrun.es/nacional/venezuela-2/161914/tamoa-calzadilla-recibio-el-premio-internacional-mas-antiguo-de-periodismo.html

-Video: https://www.youtube.com/watch?v=iTy8DlC3FHE

jueves, 29 de enero de 2015

Olga Dragnic, in memoriam

La Prof. Olga Dragnic durante su visita a la ECS en 2012
para instalar las I Jornadas de Periodismo Interpretativo Federico Álvarez

Este miércoles 28 de enero se conoció la noticia del fallecimiento, a los 82 años de edad, de la profesora Olga Dragnic, periodista, investigadora y docente jubilada de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (ECS-UCV).
Egresada en periodismo en la Universidad de Chile en 1960, país al que llegó de su natal Yugoslavia en los años posteriores a la II Guerra Mundial, Olga Dragnic es autora de libros referencia en los estudios del periodismo venezolano: La entrevista de personalidad (Fondo Editorial de Humanidades-UCV, 1993) y el Diccionario de Comunicación Social (Editorial Panapo, 1994).
Por décadas impartió cátedra en el Departamento de Periodismo y como docente dejó huella en varias generaciones de periodistas egresados de la Escuela de Comunicación Social de la UCV. 
En libros como La entrevista de personalidad, ofreció una completa caracterización de este género periodístico que a su juicio constituye junto con el reportaje, “el primer eslabón de una superación conceptual y estilística del periodismo informativo”. Su Diccionario de Comunicación Social es un útil y vigente compendio de términos y conceptos sobre las diversas prácticas, técnicas, géneros y definiciones tanto del periodismo como de las distintas áreas de la comunicación social.
Casada con el también periodista y profesor universitario, Federico Álvarez, exdirector de la ECS-UCV, la profesora Dragnic mantuvo a lo largo de su vida una persistente actitud crítica y atenta respecto a la situación mediática venezolana, así como al papel social que cumplen  y deben cumplir los periodistas. 
En sus textos, sus clases y conferencias, Olga Dragnic ejerció una crítica sistemática a la llamada “Doctrina de la Objetividad”, que desde una falsa pretensión de asepsia informativa en su opinión condenaba al periodismo a la trampa de ceder a las voces y versiones del poder. Pedía la profesora un trabajo periodístico en el que el reportero mantuviese una actitud vigilante, autocrítica y atenta al compromiso social que le corresponde cumplir, además de reivindicar su capacidad imaginativa, puesta al servicio de los hechos y de la veracidad, porque “lo periodístico no tiene por qué ser sinónimo de orfandad de espíritu”. Y esta exigencia expresiva, que supone un compromiso con la cultura y con el bien decir, también representa una exigencia ética, porque, como bien escribió en uno de sus libros:
“Acaso ha llegado el momento de irrumpir pacífica, pero conscientemente, contra una praxis que obliga a García Márquez a pedir una sola cosa a los periodistas: ser más humanos”.

Otros materiales de Olga Dragnic disponibles en la Red:
- “Periodistas ¿Víctimas o victimarios?”. Revista Comunicación, 2002, Nº 119, Caracas:
p.p. 72-81


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Periodismo I


En el nuevo periodo lectivo de la Escuela de Comunicación Social de la UCV volvemos con Periodismo I, la asignatura en la que abordaremos lo referido a la noticiabilidad, el hecho noticiable y el relato noticioso, así como dos géneros periodísticos: la noticia y la reseña.
En el siguiente enlace compartimos el cronograma de actividades previsto para este semestre:

https://es.scribd.com/doc/249789496/Cronograma-Periodismo-I-2014-II

sábado, 2 de agosto de 2014

La encuesta periodística: otra forma del género entrevista



Una definición de Carlos Delgado Dugarte puede servirnos para entrar en el tema de la encuesta periodística:
“Se suele llamar así en periodismo a un rápido sondeo de la opinión de algunas personas sobre un asunto de actualidad. Su propósito sería ofrecer a los lectores un asomo de las tendencias de la opinión pública sobre el asunto en cuestión” (Delgado Dugarte, 1974, p. 26). En esa misma línea se puede recoger la idea de Olga Dragnic, cuando señala que es un “género perteneciente al periodismo informativo que tiene como objetivo reflejar a opinión de un grupo de personas” (Dragnic, 1994, p. 91).
La definición de Delgado Dugarte aporta una noción para comprender el sentido de la encuesta en el periodismo: “un rápido sondeo de la opinión de algunas personas”. De esta manera, podemos establecer una clara diferenciación entre la encuesta periodística como se le ha conocido tradicionalmente en los distintos medios masivos, y la encuesta de rigor estadístico aplicado en las Ciencias Sociales.


Las encuestas periodísticas no tienen la pretensión del rigor matemático y estadístico de las encuestas realizadas para investigaciones científicas específicas o para aquellas que hoy en día se aplican en los ámbitos de los estudios e investigaciones de opinión pública. No obstante, son un intento por reunir en un mismo material informativo, una serie de indicadores de opinión que representan tendencias más o menos generales en una comunidad.
No obstante, autores como Guillermina Baena Paz (1999) plantean que para que la encuesta periodística tenga menor grado de generalidad y cierto grado de confiabilidad en los resultados, debería seguir determinados parámetros de probabilidades. Incluso destaca que “en una encuesta el número de personas entrevistadas no es lo que da mayor confiabilidad, sino la representación de la diversidad de la población” (p. 64).
Como género periodístico informativo, las encuestas son consideradas por estudiosos del periodismo como Enrique Castejón Lara, como “una parte del género entrevista”, con otras formas de la entrevista periodística, como la de opinión, la de personalidad, las realizadas mediante “ruedas de prensa”. Todas están dirigidas a la obtención de información a los fines de ser divulgada en medios.
“La encuesta o entrevista de grupo, como también se le conoce, es utilizada con cierta frecuencia para recoger datos u opiniones entre diversos sectores de la colectividad y en relación a algún problema de la actualidad”, sostiene Castejón Lara en su libro Técnicas de Información (1990). Aunque hoy en día con menos presencia y frecuencia como género utilizado en diversos medios, la encuesta ha tenido un uso relativamente amplio en nuestro país, tanto en medios impresos como en radio, TV y medios digitales.
Vale indicar que este tipo de aproximación periodística a la opinión que determinados grupos o sectores sociales puedan tener frente un hecho de relevancia e interés público, ha sido estudiado y desarrollado teóricamente por docentes de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela, como los profesores Carlos Delgado Dugarte (1974); Federico Álvarez (1978); Enrique Castejón Lara (1990, 1992, 2009); Olga Dragnic (1994) y más recientemente el profesor Werther Sandoval, en un Trabajo de Ascenso (inédito) que puede consultarse en la Biblioteca Gustavo Leal de nuestra institución.

Tipos de encuestas periodísticas

Dentro de la encuesta periodística pueden distinguirse dos tipos: la de opinión pública o de calle y la de opinión calificada.
La encuesta periodística de opinión pública responde al interés de consultar la opinión de sectores de la sociedad en relación a un tema de actualidad, pero enfrenta el problema de su posibilidad de obtener datos que sean “representativos” del universo poblacional, debido a la limitación de su muestra, por lo general limitada a  grupos seleccionados sumamente reducidos, debido a las condicionantes de espacio que enfrenta el medio impreso o en los minutos radiales o televisados.
En la encuesta de opinión calificada, como lo destaca Olga Dragnic (1994):  “la muestra viene constituida por un grupo de personas seleccionadas por su preparación, su prominencia o por las funciones que desempeñan, características que otorgan credibilidad y validez a las opiniones sobre el tema tratado” (p. 92).
En la encuesta periodística, independientemente del medio usado, la interpretación debe constituir una herramienta esencial del trabajo periodístico, ya que como bien apunta Federico Álvarez, la encuesta “tiene una fase de interpretación que viene a ser la esencia misma de ese género” (p. 114).
Los datos aislados obtenidos en una encuesta resultarían muy pobres a los efectos de una información periodística. Es la interpretación de esos datos, las relaciones contextuales, las argumentaciones valorativas que pueda ofrecer el periodista, lo que convertirá este material en un texto acabado y de solidez expositiva.
Según Castejón Lara (1992): “el proceso de análisis a través de la encuesta es similar al de la entrevista. El planteamiento interpretativo del periodista es introducido en la entrada o en el primer párrafo del cuerpo, mientras la fase de argumentación es desarrollada a lo largo del texto y al mismo tiempo que se exponen los demás elementos informativos correspondientes al género” (p. 107).

Los riesgos éticos: el periodismo dirigido

En líneas anteriores habíamos tocado lo relativo a las prevenciones y reservas que crea la encuesta periodística en términos de su fiabilidad para expresar tendencias de opinión verdaderamente representativas.
Esta desconfianza viene dada por el escaso rigor estadístico que las soporta; por la escasa representatividad de la selección de “muestras” reducidas (a veces no más de 5 personas consultadas) debido a las determinaciones de espacio de los medios, por las orientaciones no reveladas que se ponen en juego cuando un medio decide “sondear” la opinión del público en relación con un tema en particular y, finalmente,  por la posibilidad de que sean utilizadas para manipular creando tendencias o matrices de opinión favorables o desfavorables a un tema, hecho o problema.
Las encuestas periodísticas pueden servir a los fines de propaganda, proselitismo y manipulación ideológica no explicitadas. Es una forma periodística de fácil utilización para la información dirigida. De allí el riesgo ético que comporta su realización por parte del periodista y del medio, así como el cuidado que debe tener el periodista al utilizar una forma periodística como la encuesta. Es por ello que autores como Castejón subrayan que “la encuesta en periodismo, tiene mayor valor cuando se hace con personajes calificados que representan a amplios sectores del país o colectividades” (2009, p. 49).
En el siguiente enlace compartimos las láminas usadas en nuestra clase sobre este género:



Referencias

- Álvarez, Federico (1978). La información Contemporánea. Caracas: Contexto Editores.
- Baena Paz, Guillermina (1999. El discurso periodístico. Los géneros periodísticos hacia el siguiente milenio. México: Trillas.
- Castejón Lara, Enrique (2009). Periodismo. Recursos para la verdad. Teoría y práctica de la entrevista, la reseña y el reportaje interpretativo. Caracas: Panapo/Linven Editores.
- __________________(1992). La verdad condicionada. Caracas: Editorial Corprensa.
- __________________(1990). Técnicas de Información. Caracas: Fondo Editorial de Humanidades Educación-UCV.
- Delgado Dugarte, Carlos (1974). Periodismo Informativo I. Caracas: Escuela de Comunicación Social, Universidad Central de Venezuela.

- Dragnic, Olga (1994). Diccionario de Comunicación Social. Caracas: Editorial Panapo.

viernes, 1 de agosto de 2014

Algunas formas de la entrevista periodística: informativa y de opinión


Para abordar la entrevista periodística resulta conveniente detenerse en algunas de sus formas más comúnmente utilizadas y las cuales atienden a la finalidad que cumplen en el plano informativo y expresivo. Es así como tradicionalmente se habla de entrevista informativa, de opinión y de personalidad. A estos subtipos de entrevistas periodísticas cabe sumar la llamada encuesta periodística.
En las próximas líneas nos centraremos en las dos primeras: la entrevista de noticia o informativa y la de opinión. Los siguientes enlaces contienen las láminas de las clases dedicadas a estos tipos de entrevista, sus definiciones, características, fases de realización y estructura.

- La entrevista de informativa y un tipo de dinámica periodística de extendido uso en nuestro tiempo, la rueda de prensa:

- La entrevista de opinión:

La entrevista informativa o de noticia, ha sido señalada como el punto de partida del género, al involucrar el contacto del periodista con un personaje vinculado directamente con el hecho a explicar y difundir públicamente. La entrevista de noticia parte de un hecho noticiable y su valoración está en función de los atributos que se le conceden a la noticia. Para  autores como Olga Dragnic (1994), es la forma más sencilla de la entrevista periodística y en ella “se da a conocer, mediante el diálogo, la información obtenida de una fuente viva”. Otra forma de la entrevista periodística sería la entrevista de opinión, centrada en “dar a conocer los puntos de vista, los juicios y las apreciaciones emitidas por una fuente prominente sobre algún tema de actualidad o de interés permanente” (Dragnic, 1994, p. 94).

Apuntes históricos

El origen de la entrevista como género es ubicado por los investigadores de este campo en las primeras décadas del siglo diecinueve en los diarios neoyorquinos y, en especial se asocia su utilización al editor James Gordon Bennett, fundador de The New York Herald y protagonista del surgimiento de la “prensa de a centavo” (penny papers) junto con Benjamin Day. Gordon Bennet -según relato de Mitchell Charnley (1971)- habría incorporado el interrogatorio que él mismo hiciera a la administradora de un burdel donde se cometió un crimen. No obstante, Christopher Silvester (1999), si bien considera a Bennett como pionero en el uso del interrogatorio, precisa como dato histórico la entrevista que el periodista Horace Greeley le hizo en 1859 a un líder religioso en 1859, Brigham Young y que en rigor sería “la primera entrevista auténtica con un personaje célebre”, además de incorporar el formato de preguntas y respuestas que es común en la actualidad.
Silvester ha destacado que el desarrollo de la prensa industrial y de los procesos educativos y urbanizadores de comienzos del siglo veinte, generaron el caldo de cultivo perfecto para que la entrevista formara parte “de una revolución en el modo de ver los personajes públicos”, al transmitir en el lector “la ilusión de intimidad con las personas famosas y los testigos de acontecimientos de trascendencia” (p. 27).
Así, pues, la entrevista puede rastrearse en la práctica misma del periodismo moderno, cuando aparece como genero derivado de la estructura noticiosa con la incorporación en la noticia del diálogo explicito.

Redacción y estructura de la entrevista

La redacción de la entrevista puede responder a un tratamiento informativo (lead-cuerpo-cola), como a un tratamiento interpretativo (Encabezamiento [Tesis-planteamiento analítico]- Cuerpo-Cola).
La entrevista suele presentarse bajo el esquema tradicional del orden de importancia decreciente (pirámide invertida) de las ideas o aspectos centrales del tema tratado, además de contestar las seis preguntas claves de la fórmula 5WH.
Se sigue así el orden del lead, cuerpo y cola en la presentación de la entrevista de noticia, aunque no faltan periodistas que experimentan con acierto formas más creativas y flexibles de presentar la información sin que esta pierda interés o deje de informar al lector de algún aspecto relevante.
Olga Dragnic (1994, 1993) atribuye tanto a la entrevista de noticia como a la de opinión la característica de su tratamiento según la normativa objetivista, con una jerarquización similar a la del género noticia:
“En primer término la entrevista sigue siendo género susceptible de ser recortado por razones de espacio: la cola para lo menos importante; el encabezamiento o ‘lead’ debe contener siempre lo más importante, o bien la noticia que proporcionó la fuente o bien la opinión más interesante obtenida durante la entrevista. En el cuerpo de la misma se deben desarrollar los aspectos anunciados en el ‘lead’ y otros igualmente significativos. En esta parte de su estructura tiene lugar la innovación estilística: el diálogo” (Dragnic, 1993, p. 30).

Para tener presente...


Aunque las entrevistas informativas y de opinión son comunes y ampliamente usadas en medios tanto impresos como electrónicos y radioléctricos, no es menos cierto que las mismas, en especial con su uso para la cobertura de las ruedas o conferencias de prensa, son vistas con desconfianza por diversos teóricos del periodismo. Esto debido al hecho de que derivan en formas declarativas que en sus resultados van “en detrimento de  la investigación periodística o de otras técnicas para obtener información sobre los hechos que provocan dichas declaraciones”, como advierte Montserrat Quesada (2004). Incluso autores como José Luis Martínez Albertos (1974) han llegado a sostener que “la entrevista sólo se justifica cuando el verdadero interés de la noticia radica en cómo es la persona que ha despertado un acontecimiento: interesan las palabras independientemente de su estricto contenido”. Es por ello que afirma, como también lo asoman quizás de manera menos tajante tanto Dragnic como Quesada, que la verdadera entrevista periodística sería la de personalidad. De este tipo de entrevista, sus características y exigencias, nos ocuparemos más adelante.

Algunos textos sobre la entrevista periodística:

- Charnley, Mitchel (1971). Periodismo Informativo. Buenos Aires: Editorial Troquel.
- Delgado Dugarte, Carlos (1974). Periodismo Informativo I. Caracas: Escuela de Comunicación Social UCV.
- Díaz Rangel, Eleazar (1979). Miraflores fuera de juego.
 Caracas: Alfadil
- Díaz Rangel, Eleazar (1988). La primera rueda de prensa en el mundo. Fermín Toro, en Madrid, en 1860. Caracas: Banco Latino.
- Dragnic, Olga (1994). Diccionario de Comunicación Social. Caracas: Editorial Panapo.
- Dragnic, Olga (1993). La entrevista de personalidad. Caracas: Fondo Editorial de Humanidades –FHE-UCV.
- Martínez Albertos, José Luis (1974). Curso General de Información Periodística. Barcelona: Editorial Ate.
- Quesada, Montserrat (2004). “La entrevista”. En: Cantavella, Juan y Serrano, José F. (Coords.) Redacción para periodistas: Informar e interpretar. Barcelona: Ariel.  
- Silvester, Christopher (1999). Las grandes entrevistas de la historia 1859-1992). México: Santillana.
- Van Dyke Bingham, Walter y Moore, Bruce (1973). Cómo entrevistar. Madrid: Ediciones RIALP.